La memoria es un tatuaje del alma. Se lleva en la conciencia y obedece a sus dictados. Indeleble, eterno, nos dice quiénes fuimos y revela lo que somos. Testimonio para presentir destinos y decidir qué haremos
sábado, 27 de septiembre de 2025
Las barcas
Avanzan, entre las olas , esquivando drones y silencios. Acaso, cuando lleguen a puerto, todavía queden niños para recibirlos. En tanto, en los salones imperiales el Señor de la Muerte grita su empeño ante la sala vacía. Salvo ,claro, los delegados de la obsecuencia y la abyección. Tan voraces, sedientos del hambre ajeno. Cuando la última barca haya llegado a destino quedará franca su estela para estimular nuevas singladuras. Una tras otra, y otras más , hasta el hartazgo. Lejos, tan lejos como nuestra dignidad lo permita.
…
Plegados: Raquel Pumilla.
viernes, 26 de septiembre de 2025
Tiempo de certezas
TIEMPO DE CERTEZAS
Armonías del cosmos: cuando este libro gane la calle se cumplirán cuarenta años desde la
creación del Movimiento Popular Pampeano
por los Derechos humanos.
Ahí e hospeda el
filamento de una simetría: no solamente una lisonja a la efemérides sino también a la obtención
de un inapelable laurel contra la falsedad. Que no otra cosa
impregnó las voluntades de aquellos fundadores. Orientaciones que se
prorrogaron en la matriz del otro
colectivo que enarboló esas banderas
en los
juicios a laSubzona 1, 4.
Al flujo de cuyos contextos germina
esta iniciativa editorial.
En los extremos de tales décadas el mismo dilema: ¿cómo
dilucidar esto que asoma con la apariencia de
un crimen perfecto: el asesinato de la realidad consumado por su relato?
No estaría mal, lucubramos, pensar a la verdad como el
triunfo del “Ángel de la Historia”. O quizás,
la revancha de los negados.
En los estertores del
siglo XIX la falacia encubrió la masacre con la fórmula de “campañas al
desierto”.
Escribas y notorios
representantes de la
generación del ochenta completaron el
discurso expiatorio (tapadera de un formidable negocio inmobiliario) haciendo
progresar en la conciencia pública la contradicción “civilización o barbarie”.
Abunda la literatura en tal sentido. Uno de estos literatos, afanoso profanador de tumbas, se adentró en nuestro
territorio tras el objetivo de mensurar
las quince mil leguas y verificar la eficacia del proyecto de
limpieza étnica.
Cien años después, el pregón no fue diferente. La modernidad,
orden y organización, la isla de paz
y la fecundación de esa teoría , tan
tramposa como binaria , de los dos demonios.
Ahí reside la pugna: postulamos a la verdad, concebida por el
conocimiento cabal del escenario, los
consensos éticos, elaboraciones espirituales y materiales de la sociedad. .Incluso,una legitimidad que
no descanse en la comodidad de la
apodíctica y se someta a exámenes, científicos y morales, cuando de la defensa
de la humanidad dependa su destino. Y en su reverso, una versión maniquea, maliciosa y corrupta de ese entorno.
Así las cosas la búsqueda de la certeza conlleva,
necesariamente, perforar las entrañas de
la mentira. Sus razones, objetivos, estrategias para adulterar nuestra
manera de concebir la vida.
Lo postuló Adorno, en los vislumbres, opacos, de una nueva
época: impedir que Auschwitz retorne
sobrelleva explorar sus intersticios.
Aquí radica el enorme
tributo de la propuesta. Un texto que atesora pulsiones militantes
con enjundia doctrinaria y procura desentrañar todas las veladuras de la
verdad hasta que ésta deje de ser una utopía
convirtiéndose en derecho. Esto
es, bajarla de la pancarta y pasar a
ejercerla.
Recorremos las páginas y experimentamos un legítimo orgullo
porque la autora provenga de aquí, del lado pájaro de la utopía, de este
solar de desvelos, de una comarca dos veces flagelada por un plan genocida.
En la academia se la reconoce: doctora Ivana Romina Barneix,
Secretaria del Observatorio de Derechos Humanos .entre otras responsabilidades.
Para nosotros es “Iva”, la muchacha que vino a enriquecernos con sus aportes,
representarnos, impregnarnos con su visión de género y fortalecer la
cofradía del abrazo, fraguado en estos
entreveros, feroces, con los apóstoles de la noche más oscura.
La vimos, sus barbijos claros , escudos ante la peste,
trocados en corazas contra los canallas.
Tenaz, dilatando evidencias. Describiendo
un sumario del horror que incomodó a los exégetas de la
obediencia, afiliados a las sociedades de la negación, del olvido, del
silencio.
¡Cuarenta años, los mismos que la democracia!
Aferrados a estos
caudales patrimoniales, nos aprestamos a
celebrar la aparición de este compendio de fundamentos y tensiones ante los cuales no se concibe la
indiferencia.
El presente aporte teórico os encuentra, pertrechando cobijos propicios para la memoria, Procurando acceder a sus contenidos emancipa
torios, precedentes en la traza de
redimir la historia. Certidumbres,
horizontes que conduzcan a la construcción
de un mundo nuevo y mejor, en donde cobijar los sueños.
Bienvenido este tratado.
Sus páginas son alas. Y cuando ese vuelo despierte una
emoción en un lector ignoto, toda vez
que su
presencia propicie una idea auspiciosa, o se lo empuñe como una
herramienta de trabajo, constataremos su vigor, Sin urgencias, encaprichados de
porvenir, porque ya sabemos,
aprendizajes del medanal, que el tiempo es
el progenitor de la verdad y la memoria
su descendencia.
J:C:P
Julio 2023
domingo, 21 de septiembre de 2025
La barca
El muro que
abraza el ala sur del Hospital de Zona Lucio Molas ya no es solo concreto: es
testimonio.
Allí, donde
la vida se defiende día a día, decenas de manos se alzaron con pinceles como
estandartes, gritos que se niegan a callar.
Al mediodía,
de este domingo 21 de setiembre, la barca estaba lista. No surcará las aguas de
Túnez, ni flameará cual bandera en las calles de Euskal Herria, ni se
alzará , proclama airosa, en las
arterias del mundo que se rebela ante la voracidad de la muerte.
Tal vez
emprenda una travesía breve, por este océano de arena que llamamos pampa.
Pero su
desafío es otro: permanecer anclada en este lugar en que se
lucha por la vida, donde aún persiste la vieja leyenda que dice que “el silencio es salud”.
Esta barca y
sus tripulantes no aceptan esa consigna.
Han venido a
izar, en el mástil más alto de nuestra dignidad, una verdad que no se puede
ignorar:
Ante el
genocidio en Gaza, el silencio, mata.
jueves, 18 de septiembre de 2025
ACERCA DE LOS IMPÁVIDOS
En 1961, en la Universidad de Yale, el psicólogo
Stanley Milgram puso en marcha un experimento que estremeció a la comunidad
científica. Quería saber hasta dónde podía llegar la obediencia de un individuo
frente a la autoridad. El dispositivo era simple: un voluntario, en el rol de
“profesor”, debía aplicar descargas eléctricas crecientes a un supuesto
“alumno” cada vez que respondía mal. Las descargas eran ficticias, pero el
“profesor” lo ignoraba. Lo inquietante fue el resultado: la mayoría de los participantes,
pese a escuchar gritos de dolor, continuó obedeciendo órdenes de un científico
que los instaba a seguir adelante.
Años después,, en la penumbra del cine Monumental,
asistimos al fil m " I… como Ícaro “en el que Henri Verneuil traslada esa situación al cine.
Yves Montand, en la piel de un fiscal, asiste a la recreación del experimento.
Como espectador, titubea antes de reaccionar, aun sabiendo que lo que ocurre es
inadmisible. El film sugiere una idea incómoda: lo más inquietante no es la
maldad del poder, sino la demora de los testigos en interrumpir la crueldad.
Esa misma inercia
parece refrendar hoy en la Argentina frente a
Javier Milei. El presidente ha hecho de la ofensa un método de gobierno:
insulta a adversarios, degrada símbolos, ridiculiza instituciones. A la vez,
aplica políticas económicas que descargan un peso doloroso sobre los sectores
más vulnerables. En el plano simbólico y en el material, la violencia se vuelve
norma.
Y, sin embargo, buena parte de la sociedad tarda en
reaccionar. Como los “profesores” de Milgram, se escucha el grito pero se
espera que alguien más detenga la máquina. La fragmentación social ayuda: cada
grupo cree que la descarga se aplica sobre otros. La autoridad presidencial,
envuelta en un aura de legitimidad electoral, cumple el papel del científico
que ordena continuar.
El riesgo está a la vista. Si la obediencia se
convierte en inercia, si la costumbre anestesia la sensibilidad, el daño se
prolonga y naturaliza. El experimento de Milgram nos recuerda que el problema
no está sólo en quien aplica la descarga, sino en quienes, al percibir el
dolor, eligen callar o esperar.
La enseñanza es clara: la defensa de la condición
humana no admite demora. Allí donde el poder convierte el insulto en política y
el ajuste en destino, la reacción ciudadana no puede esperar a que otro actúe
primero.
sábado, 13 de septiembre de 2025
“DIGAMOS…”
El concepto de libertad que invoca Milei se presenta como
una abstracción unilateral, autoritaria y excluyente. Bajo el ropaje del
liberalismo económico, promueve una lógica de impunidad para los poderosos y de
sometimiento para quienes no encajan en su esquema ideológico. Su apelación al
mercado como único regulador social desestima la política como espacio de
deliberación colectiva, niega los consensos éticos que sostienen la convivencia
democrática y desmantela toda noción de justicia distributiva.
La “libertad” que proclama no es emancipadora, sino
disciplinadora: convierte la diferencia en amenaza y legitima la exclusión de
quienes disienten. En su ejercicio, esta libertad se transforma en un
dispositivo de jerarquización, donde los otros —los que no piensan igual, los
que resisten, los que reclaman derechos— son reducidos a una categoría
prescindible, inferior, casi residual.
Cada vez que vocifera “¡Viva la libertad, carajo!”, no
está celebrando la pluralidad democrática, sino clausurándola. Su grito no abre
horizontes de autonomía, sino que delimita un campo de obediencia. En nombre de
la libertad, se erosiona lo que queda de la democracia
sábado, 6 de septiembre de 2025
Elogio del medanal
El viento
abofetea la pradera. Ráfagas poderosas castigan los surcos hasta desfigurarlos.
La erosión afila sus colmillos.
El hombre que lastima sus ojos frente a
esta sublevación de la naturaleza no ve arena. Ese manto sinuoso que se
desenrolla caprichosamente entre las lomadas, ese torrente que fluctúa y pone faldas a los flamantes alambrados, que
construye una simetría ondulante que
gratifica la imaginación y acrecienta el
disgusto de los dioses, no es arena.
¿Acaso ese muchacho que juega con las
palabras, que pretende de las palabras
un oficio, ese muchacho, digo, que responde al nombre de Ricardo Nervi, se
atreverá algún día a describir, a explicar, qué es esta marea desenfrenada,
este atolondramiento de los sentidos,
esta promesa flagelada, a la que muchos - probablemente por costumbre u ocio -
se empeñan en describir de una sola manera?
sábado, 16 de agosto de 2025
LAS BABAS DEL DIABLO
Cuatro miradas
………………….
A Ian Moche
………………………
Sergio Larrain, Leica en mano, recorre con parsimonia los senderos de Notre Dame y en uno de sus intersticios la lente se demora para capturar un momento único, pecaminoso. Talvez, una herejía insolentando la sacrosanta solemnidad del lugar.
Larrain transfiere
a Julio Cortázar la escena y pormenoriza el registro de una pareja
teniendo sexo. Furtivo, fugaz, ausente de amor. Quizás solo lascivia y desafío.
Cortázar desenfunda
su lettera 22, estimulado
por la precisión del relato de su amigo
y la ambigüedad de la Leica.
Escribe, y al hacerlo despierta la curiosidad de
Antonioni que decide que lo que ha visto Larrain puede ser un crimen. Una cuchillada silenciosa en el desolado parque de Blow Up. Un enigma que desafía la realidad y los
instintos. Acertijo que el diafragma aumenta
a medida que los fotogramas avanzan.
Lo de Michelangelo es
un homenaje a Julio . El argentino anclado en París, que desanda ,desde
el interior de Las Armas Secretas, un contexto
más abyecto. Un cotidiano relato donde
el dominador somete con lujuria a un
desamparado. Un chiquillo, si se quiere un niño, indefenso, desalojado de la justicia.
El poder se solaza en su dominio Afila sus colmillos
mientras un hilo de baba se prorroga
y escabulle sin pudor por las
comisuras de sus labios.
El sujeto que consagra su vileza sometiendo a una criatura
indefensa y lo arroja al escarnio
público, congela un film que se repite.
La dilatación del ejercicio cruel de la violencia simbólica que
probablemente admita una cuarta
contemplación.
Quien quiera ejercerla
lo hará, apenas pose la mirada en
una cuenta de twitter, digamos. O repare en las vociferaciones que se propagan
desde este infatigable Ministerio del Odio. Una vocería que alimenta con fruición sus propias salivas.
Reiterada circunstancia que Larrain no podrá captar al abreviar
una despedida en Tulahuén.
Y también porque, si viviera, el Señor de las Viscosidades, le hubiere estallado el
cráneo por su osadía.
martes, 5 de agosto de 2025
Idiotas
………………………………………….
Si la conducta y el discurso de un hombre
dejaban de ser políticos, se volvían idiotas: egocéntricos, indiferentes a las
necesidades de su prójimo, inconsecuentes en sí mismos". Christopher Berry en su libro "La idea
de una comunidad democrática".
…………………………………………
Fermín, nuestro primer
nieto, cuando apenas podía alzar la mochila para ingresar a segundo grado, aseguraba,
sin titubeos, que Sid es “un nene de porquería".
El recuerdo aflora a
destiempo, cuando ya estaba avanzado el borrador de un pensamiento sobre los extraños,
inexplicables- comportamientos de una porción de la sociedad que se reputa como mayoritaria.
No lo es, porque las
estadísticas son jactanciosas y parciales, estimuladas por la ideología de sus precursores.
Sid es Sid Phillips, el
idiota, niño vecino de Andy en la creación de Toy Story. Es conocido por su
comportamiento sádico hacia los juguetes, a los que desmembra y transforma en
criaturas grotescas, solo por diversión.
Como si no bastare para
los creadores de Disney el niño que destruye juguetes, tiene por mascota un
perro al que le adjudican las mismas patologías. Menos mal que todos sabemos
que los Bull Terrier son animalitos tan deliciosos como faltos de malicia.
A manera de exorcismo
buscamos en los estantes de la biblioteca un paradigma para contrarrestar. Un
ejemplo reparador para contar a Iana, la última nieta, a la hora de ir a dormir.
Lo encontramos, algo
ajado y polvoriento. Es "El Idiota", de Fiódor Dostoyevski, que desanda
la historia del príncipe Myshkin, un hombre considerado "idiota" por
su bondad y falta de ambición en el mundo corrupto de San Petersburgo. Él se ve
envuelto en un complicado triángulo amoroso con Nastasya Filippovna, una mujer
atormentada, y Aglaia Epanchina, quien lo ama románticamente. La novela explora
temas como la inocencia, la corrupción, la naturaleza humana, la fe y el
sufrimiento, a través de las interacciones de Myshkin con varios personajes y
sus luchas internas.
Dostoyevski analiza la
dualidad del ser humano, mostrando alternativamente su capacidad para la bondad
como para la maldad.
Es el tema central en la
novela, con Nastasya Filippovna como su encarnación y la frase "la belleza
salvará al mundo" resonando a lo largo de la historia.
¿Cuál es el mensaje de la
obra El idiota?
El idiota confía en
dominar y trascender la inherente miseria de su condición humana.
Muy a nuestro pesar, contrariando búsquedas de
nuevas lecturas recomendables, verificamos en otros volúmenes del mismo nivel, que
los idiotas abundan.
Por ahí desfilan Jean-Paul Sartre con
"Elogio de la estupidez y otros textos sobre idiotas", y Thomas
Erikson con "Rodeados de idiotas". Además, Juan Luis Cebrián
explorando el concepto en su libro "Caos. El poder de los
idiotas".
Se trata de un apasionante
ensayo que aborda el desbarajuste en el que se encuentra el mundo, debido a los
cambios tecnológicos, geopolíticos, económicos y las nuevas formas de
convivencia de nuestro tiempo.
Según el autor la desaparición del antiguo orden
mundial que emergió en los años cuarenta ha dado apertura a un nuevo e
imprevisible desorden. En cualquier lugar de la Tierra abundan las protestas
contra el imperio establecido.
Su lectura no deja espacios
jubilosos. Menos mal que en la otra repisa habitan por esas rimas del cosmos,
Dostoievski junto a Gramsci y otros salvavidas. Desde su eterna celda el
maestro italiano se demora en la tipificación cerca de los idiotas (ni siquiera
sobre la estupidez que, aunque distintos, suelen tener las mismas implicaciones
éticas).
Repasamos sus páginas que
nos esclarecen con una reflexión en tanto orígenes y consecuencias de la idiotez. Argumenta, el autor de “Odio a los indiferentes”, que la
clase dominante mantiene su poder no solo por la fuerza, sino también a través
de la hegemonía cultural. Este predominio implica el control de las ideas y
valores que circulan en la comunidad. Puede llevar a que las personas
acepten pasivamente las estructuras de dominio existentes, incluso cuando contradigan
sus necesidades.
Aguijoneados por Gramsci nos vamos del brazo con el
filósofo y sociólogo alemán Theodor W. Adorno, que sostiene que este tipo de patología
no es simplemente una falta de
inteligencia, sino una cicatriz que surge de la represión y el terror.
Y dice más, de cómo esta interrupción deja marcas
profundas en el individuo y en la sociedad. Su reflexión, escrita en 1969, acaso
nos socorra para entender las dinámicas de la opresión y la resistencia
Nos hace falta esta asistencia. Sin ir más lejos porque
este texto de contingencia, en coautoría con una biblioteca que se resiste a
envejecer y un servidor de internet cada vez más concurrido, surgió ante una
visión que inquieta, nos deja perplejos, nos desafía:
Vemos, en los noticieros, un sujeto extravagante,
babeante de odio que maltrata a los desamparados impostando la voz, fingiéndose
ventrílocuo. Digamos. Mientras lo hace zamarrea histéricamente a un muñeco en su
falda en tanto desgrana, como una marioneta pueril, una monótona cantinela, tan
perversa como escatológica.
La escena, rematada por un coro de adulones
festejando.
Idiotas, en el estado más alto de pureza.
Idiotas, doblemente idiotas, en su maligna
teatralización de la crueldad.
Resulta arduo describirlos. Quizás, en este aprieto, nos auxilie aquel
axioma de Fermincito acuñado hace más de dos décadas.
domingo, 3 de agosto de 2025
ACERCA DE LOS TROLLS
La acción de los trolls no es libertad de expresión, sino sabotaje deliberado del diálogo: distorsionan la verdad, siembran odio y degradan todo espacio donde podrían florecer el pensamiento y el respeto
Los trolls no discuten: babean. Confunden el teclado con una lanza y creen que insultar es pensar. Solo logran brillar... por su bajeza.
sU actividad constituye una amenaza directa a la calidad democrática del debate público: tergiversan hechos, acosan voces disidentes y erosionan el derecho colectivo a una conversación basada en la verdad y el respeto.
Marionetas de un titiretero mayor se les ven los hilos, de ida y vuelta.
En la cobardía de su anonimato anida la matriz de su propia derrota.
lunes, 14 de julio de 2025
Celia
(eb nenirua de Celia aJinkis de Korsunsky)
ABRAZO, AHÍ
Hoy Pablo Grillo cumple años, y su nombre se vuelve más que un recuerdo: es presencia viva. Su mirada —esa que alerta y sostiene— atraviesa ...
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UVQ/TECNICATURA DE GESTION DE MEDIOS COMUNITARIOS HISTORIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Prof. Daniel Badenes TRABAJO PRACTICO N° 2...
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La alborada del 14 de setiembre de1941 consagró una transición que, setenta y un años más tarde, seguiría dando que hablar. Moría ...
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